Imágenes del envejecimiento S XXI

La siguiente es la introducción y algunos apartados escogidos de la investigación realizada por Julián Bueno Ardila como trabajo final del Master en Estudios y Proyectos de la Cultura Visual (2010) en la Universidad de Barcelona. La investigación tiene base en la Antropología, los Estudios de la Cultura Visual y los Estudios Culturales:



POR SIEMPRE JOVEN
Una investigación sobre las representaciones visuales del envejecimiento en el siglo XXI

PALABRAS CLAVE
Envejecimiento de la población, imágenes del envejecimiento, representación, visualidad, envejecimiento activo, jubilación, productividad, dependencia, cultura visual, otredad, crisis del sistema de seguridad social, el cuerpo envejecido, relaciones inter-generacionales, envejecimiento mediático, integración social.


Introducción


Durante las últimas décadas las personas mayores y en general el envejecimiento de la población ha ganado importancia y visibilidad en la cultura occidental y en el mercado del capitalismo global. A diferencia del siglo XX, en el siglo XXI la vejez ya no es un tema “oculto”, poco visible o marginal. Por el contrario, la vejez ha ganado un obligado protagonismo en planes de gobierno nacionales, en campañas políticas electorales, en la publicidad, en el cine y en la agenda de las investigaciones científicas. 

Pero ¿Por qué un obligado protagonismo? Principalmente, la presión demográfica así lo demanda. El aumento de la población mayor de 65 años ha permitido (o presionado) la creación de nuevas políticas públicas, nuevos nichos de mercado, ofertas de ocio y tecnologías adaptadas a las personas mayores. Un interesante proceso de integración social de este heterogéneo grupo de edad tiene lugar en la contemporaneidad. En términos de la cultura visual podemos subrayar que: las imágenes cada vez más numerosas e ilustrativas de la vejez, los diferentes usos de las imágenes y los lugares que ocupan son síntomas de la atención que el envejecimiento está generando en la sociedad y de la necesidad de redefinir el envejecimiento. Tanta exposición, tanta representación, contribuye a fijar y posicionar nuevos referentes visuales, modelos, símbolos y pedagogías del envejecimiento y de relación con las personas mayores.



Considerando lo anterior, mi investigación es un esfuerzo por estudiar las representaciones visuales del envejecimiento en la contemporaneidad, su lugar en la cultura y su relación con un discurso llamado “envejecimiento activo” y que goza del apoyo institucional. Se explicará que el "envejecimiento activo" ha nacido como una nueva definición de la vejez en el seno de la Organización de Naciones Unidas y la Organización Mundial de la Salud, y debido a ello, la presente investigación presta especial atención a las representaciones visuales del envejecimiento que tengan puntos de encuentro con esas palabras clave. 

Los marcos políticos internacionales que definen y convocan la construcción del envejecimiento como una experiencia activa (incluyendo la salud física y el tiempo productivo) sitúan a su vez a los mayores en nuevos nichos de participación, consumo y producción, y moldea parámetros contemporáneos de salud, hábitos y estilos de vida. Por lo tanto es necesario subrayar las preguntas: 

  • ¿Cómo la vejez ha ganado mayor interés social y cómo las imágenes contribuyen a la definición de un nuevo tipo de envejecimiento en la sociedad? 
  • ¿Es el envejecimiento acaso algo que se pueda “educar”, encauzar, disciplinar? 
  • ¿Por qué las representaciones visuales son importantes al estudiar los cambios sociales y las presiones culturales, en este caso las relacionadas con el envejecimiento? 
  • ¿A qué lógica discursiva pertenecen las imágenes del envejecimiento en la contemporaneidad que le presentan como una experiencia activa, saludable, “juvenil”, productiva, consumidora?
  • ¿Qué implicaciones tienen sobre la cultura y la economía?


Para explicar y profundizar en las anteriores preguntas, me he enfocado en indagar los procesos de politización[1] del envejecimiento que anteceden, definen y acompañan las visualizaciones sobre este segmento de edad.  El estudio de estas implicaciones es un análisis de cómo la politización de la vejez modifica las definiciones acerca del cuerpo (envejecido) y sus representaciones. Al final, "buena parte" del envejecimiento está en el cuerpo y es sobre el cuerpo donde los comportamientos, las conductas y las disciplinas “activadoras” que definen al envejecimiento tienen lugar o son inscritas.



¿Qué es lo que se dice y lo que se muestra del envejecimiento?


Lo enunciable y lo visible (Deleuze; 1986:77) acerca del envejecimiento es lo que está en constante relación y tensión, influyendo en la creación de una cultura visual sobre la vejez. ¿Qué es lo que se dice y lo que se muestra del envejecimiento? 

En esta investigación analizo el discurso del envejecimiento y sus enunciados, y luego me enfoco en las representaciones visuales e imágenes, teniendo en cuenta que la producción, exposición y consumo de imágenes son prácticas constitutivas de saber {¿ES TODO CONSUMO UNA PRÁCTICA CONSTITUTIVA DE SABER?}. 

También tengo que decir que para abordar las cuestiones relativas a una cultura visual del envejecimiento he optado por investigar las “anatomías políticas”[2] y dispositivos que encauzan una nueva manera de entender, experimentar y mirar la vejez. En ese sentido, he encontrado que bajo el título de “envejecimiento activo” se ordenan nuevas relaciones de poder y nuevos regímenes de representación de la población. Foucault plantea que las anatomías políticas  “Siempre o casi siempre, se han impuesto para responder a exigencias de una coyuntura: aquí una innovación industrial, allá la recrudescencia de ciertas enfermedades epidémicas, en otro lugar la invención del fusil o las victorias de Prusia” (Foucault: 1994: 142). En este caso, la investigación pretende mostrar cómo frente a la coyuntura demográfica del envejecimiento de la población[3], principalmente en Europa, Estados Unidos y algunos países asiáticos como Japón y Corea del Sur, una nueva política demográfica encauza la “tercera edad”, redefiniéndola (las implicaciones sobre el resto de los segmentos de edad también son sugeridas en este trabajo).

Se mostrará que el desarrollo del capitalismo en una época de crisis generalizada tomará el enfoque demográfico como una de sus principales vías de desarrollo o “progreso” social.



Una cultura visual del envejecimiento


Frente al contexto del envejecimiento, un análisis que tenga en cuenta “las maneras culturales de mirar –la visualidad- y sus repercusiones sobre la constitución de las identidades y de la historia social” (Fernández; La puerta: 04) permite destacar la importancia de las representaciones visuales (y la saturación de imágenes en el mundo posmoderno) a la hora de mediar y proyectar la acción de los grupos de edades y las poblaciones en el devenir  social. Una nueva cultura visual sobre el “deber ser del envejecimiento y del anciano” estaría participando en la redefinición de la organización social, los mercados laborales y los sistemas de seguridad social, de cara a los retos socioeconómicos del siglo XXI.

Para que la investigación no se pierda en la amplitud de las imágenes en el mercado mundial he tenido que realizar una selección: he escogido profundizar en algunas representaciones del envejecimiento en el cine mainstream y tomar algunos ejemplos de la publicidad, básicamente porque hacen parte de la comunicación masiva y generan metáforas, símiles y comparaciones con estilos de vida. 

Aunque este análisis es discursivo y no es un estudio de recepción de medios ni de audiencias, poner el acento en las representaciones otorga relevancia a pensar cómo nos llega el envejecimiento en un sentido mediático. Es decir, lo visual como mediador del discurso. Qué narraciones, qué nociones de verdad, qué pedagogías y cómo disciplinar el cuerpo para cuando llegue el envejecimiento y en la vejez son cuestiones presentes en la cultura visual y que esta investigación trata de investigar críticamente.

Se reconoce que un análisis de discurso trabaja sobre enunciados y regímenes de verdad, sin embargo, la importancia de las imágenes en el “aterrizaje” de esos regímenes también hace parte de una visión crítica sobre el discurso: “Discourse analysis can also be used to explore how images construct specific views of the social World, in wich case, to paraphrase Tonkiss, visuality is viewed as the topic of research, and the discourse analist is interested in how images construct accounts of the social world” (Rose; 2001: 140). Rose concluye que este enfoque metodológico explora cómo específicas visualidades y explicaciones son construidas como algo real o verdadero o natural a través de regímenes de verdad. Esta investigación sigue esa idea.

También Rose cita a Gill (1996: 46) para afirmar que todo discurso está organizado para hacer de sí mismo un instrumento persuasivo (Rose; 2001: 140). Partiendo de esa idea esta investigación también considera la idea demográfica del envejecimiento masivo de la población como un argumento persuasivo, generador de alarmas sociales y económicas.

Plantear semejantes cuestiones acerca del envejecimiento y la visualidad del envejecimiento me ha obligado a considerar de dónde y cómo éste es definido. Debido a ello, he intentado realizar un contexto teórico desde el cual estudiar el discurso y las narraciones teóricas, algunas más comunes que otras, asociadas al envejecimiento. 

He usado conceptos clave para situar el tema del envejecimiento desde una perspectiva cultural, razón por la cual hablo de narrativas, otredad, liminalidad, representación, visualidad, performatividad, “gubernamentalidad” y relaciones de poder, con el fin de argumentar cómo se ha dado la formación de un nuevo discurso sobre el envejecimiento en la contemporaneidad. Esto corresponde al primer capítulo.



Lo anterior ha obligado a que el segundo capítulo sea más específico y por lo tanto sitúo una breve genealogía del concepto “envejecimiento activo” a través de documentos oficiales. Examino así tres actas correspondientes a tres momentos clave que buscaron redefinir el envejecimiento en el marco de una acción política internacional comandada por la Organización de Naciones Unidas. 

Estos tres momentos son tres asambleas mundiales sobre el envejecimiento, celebradas en los años 1982, 1999 y 2002. La intención en esta parte es evidenciar los enunciados que especifican un modelo de envejecimiento y estilo de vida, los cuales definen cómo deben encauzarse conductas (individuales tanto como políticas estatales) que permitan alcanzar un modelo de vejez sostenible.

Una vez recogidos estos enunciados es más claro tender un puente entre el régimen de verdad que el discurso del envejecimiento activo inaugura y las maneras de visualizar el envejecimiento. Este puente está basado en reconocer la correspondencia entre las narraciones. Una vez más, aquí se pretende observar cómo se relaciona “lo enunciable y lo visible”. Es por ello que este ejercicio hermenéutico recurre a conceptos situados en el mismo centro del campo de estudios de la cultura visual: visualidad, representación, gubernamentabilidad, discurso, performatividad y representación.

Hacer explícita la relación entre estos conceptos y el tema de estudio usando casos de imágenes es el objetivo del tercer capítulo. Para ello recurro a ejemplos y a una selección de narraciones audiovisuales. Como estrategia de exposición y relación entre el análisis escrito y las imágenes sobre las que versa el tercer capítulo, he realizado un blog llamado Crónicas del Envejecimiento. Esto permite, por un lado, mostrar las imágenes escogidas, y por otro, conectar la investigación con un público más amplio en Internet y realizar un seguimiento y visualización del tema de investigación. El carácter abierto del blog además permitirá intercambio de ideas, participar en discusiones y redes relacionadas con el tema.

Se concluye que el envejecimiento activo es un marco político que supone una dimensión discursiva más amplia y que desborda al tema del envejecimiento en sí, debido principalmente a que pone en juego el sentido mismo de “sujeto” contemporáneo. El valor de la autonomía, en radical contraposición al de dependencia, es el que ocupa el podio de los objetivos políticos y que transversalmente caracteriza a las representaciones visuales, ya sea por efecto o por defecto. Su razón de ser es social y económica, puesto que la autonomía es definida como un valor productivo y sostenible, en contraposición a la dependencia, la cual es definida como un camino de crisis, insostenibilidad y amenaza socioeconómica.

A continuación se puede leer toda la investigación: 








[1] En esta investigación se entiende por “procesos de politización de la vejez” las maneras y las razones por las cuales los sujetos y cuerpos que son definidos dentro de dicho segmento de edad adquieren nuevas relevancias en la formulación de políticas estatales, sociales y económicas. No obstante, al referirme al proceso de politización subrayo la relación entre política y economía debido a que sigo el enfoque foucoltiano de “economía política” del cuerpo “…siempre es del cuerpo del que se trata – del cuerpo y de sus fuerzas, de su utilidad y de su docilidad, de su distribución y de su sumisión.” (Foucault; 1994: 32). Como se explicará más adelante, las nuevas relevancias políticas a las que se refiere esta investigación son simplemente fruto de la necesidad de controlar y vigilar el envejecimiento de la población.
[2] Hablar de anatomía política también se refiere a la manera en que el cuerpo está condicionado por relaciones de poder y cómo él y/o sus partes son objeto de definiciones, controles, economías, comportamientos, valoraciones, visualizaciones, celebraciones o censuras. Como en la cita anterior, esto hace referencia a la inmersión del cuerpo en el campo político: “las relaciones de poder operan sobre él una presa inmediata; lo cercan, lo marcan, lo doman, lo someten a suplicio, lo fuerzan a unos trabajos, lo obligan a unas ceremonias, exigen de él unos signos. Este cerco político del cuerpo va unido, de acuerdo con unas relaciones complejas y recíprocas, a las utilización económica del cuerpo…” (Foucault; 1994: 32)
[3] Se explicará que esta coyuntura demográfica es igual a concebir el envejecimiento masivo – y pasivo-  de la población como una amenaza a la sostenibilidad del sistema económico.


4 comentarios:

  1. Felicitaciones, Julian. Lo leeré con toda atención en los próximos días. Gracias por compartirlo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Silvio, la representación visual de la vejez es un tema muy interesante que nos ayuda a entender cómo nos imáginamos y proyectamos como socidad. Un saludo!

      Eliminar
  2. Este tema es realmente importante para personas de todas las edades. Voy a leerlo y lo comentare luego. Gracias a Silvio y Luz Mery que me invitaron a conocerlo. Analucia

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Analucia, gracias por tu comentario. Ojalá lo hayas podido leer. Un cordial saludo

      Eliminar