Significado y origen de la Jubilación

La Jubilación proviene del latin «jubilare«, que significa gritar de alegría. Pero antes de profundizar en la etimología de la palabra Jubilación, cabe preguntar: ¿En todos los casos el jubilado «grita de alegría» cuando deja de trabajar? ¿Es la jubilación igual de «feliz» en todo el mundo? Cuestiones difíciles, pero que es necesario intentar de responder.

Obviamente, es un gran júbilo cuando el trabajador se retira de un trabajo que lo oprime, pero todo lo contrario cuando es un trabajo que lo enriquece. Buscar el origen de la palabra Jubilación nos permite profundizar en la manera en que entendemos este derecho social en la actualidad. He aquí algunas conexiones etimológicas de la palabra: la definición latina de jubilare, a su vez, viene del latín rústico o del campo, el cual tenía diversas variaciones dependiendo cuál provincia del Imperio Romano. Así las cosas jubilare pudo provenir de la manera campesina de llamarse a los gritos en el monte.

Pero el griego ἰωβηλαῖος, que significa directamente Jubileo, remite a la celebración judía y cristiana del llamado «año santo». En la Biblia se hace referencia a la palabra hebrea Yobel que a su vez remitía a un cuerno de cordero usado para anunciar el inicio de un año especial dedicado a Dios. Jerónimo de Estridón tradujo la Biblia del idioma semítico al latín en a finales del siglo IV, entre los años 391 y 406, y para la palabra judia yobel aplicó el término latino iubilaeus.

En la cultura Judia el Jubileo se celebraba cada 50 años, tenía un carácter sabático, no se trabajaba la tierra y se restituían posesiones. La cultura cristina heredó el Jubileo y también es aquí un año santo (un año de indulgencias principalmente) que se celebra cada 25 años y ha sido institucionalizado en Roma desde el siglo XIV.

Esta pausa en la vida laboral, este jubileo, es el ancestro de la actual jubilación, pero ahora se entiende libre de su antigua connotación religiosa. No obstante, este significado ha influido en cómo entendemos la jubilación como «dejar descansar». Vale la pena recordar que el Imperio Romano ya destinaba un capital público para las pensiones de los soldados, en parte, como estrategia para mantener bajo control y calma, un gran número de legionarios que potencialmente se podían rebotar contra el status quo.

Origen de la palabra Jubilación

La jubilación ayer y hoy

El origen de la Jubilación como la conocemos hoy en día, en la época industrial, debe su significado a esa raíz etimológica e histórica mencionada anteriormente. Pero la jubilación actual es un derecho ganado por los reclamos obreros en el siglo XIX y principios de siglo XX en Inglaterra, Francia, España y Alemania. La clase trabajadora resultante de la revolución industrial llegaba muy maltrecha, en salud, después de años de trabajo. Ambientes de trabajo como las minas de carbón en Inglaterra, Francia y Alemania dejaban muy maltrechos a los trabajadores. Aquellos que llegaban a los 50 años lo hacía con graves problemas de salud. El siglo XX vio cómo los sindicatos y defensores de la clase obrera reclamaron en Europa derechos que aseguraran el bienestar de la población; entre esos derechos, la jubilación nace como un derecho individual para que una vez culminada la vida laboral, el trabajador recibiera del Estado un subsidio económico con el cual hacer frente a las necesidades de la vida cotidiana cuando el trabajo le faltara. Principalmente eran las personas mayores, ancianos, los que no podían dedicarse a una nueva actividad laboral y por lo tanto no conseguían otro medio de subsistencia. Estos individuos, que por salud y edad ya no podían seguir trabajando fueron los que empezaron a recibir este subsidio público que se llamó jubilación.

Se dice comúnmente que fue el canciller alemán Otto Von Bismarck en 1889 quien inventó la ley de una pensión para personas mayores de 70 años y para personas con discapacidad, que empleadores y empleados debían financiar junto al Estado. Bismarck intentó hacerlo como contrapeso a los marxistas, que ganaban popularidad en ese entonces. Algo «insólito» de esta ley es que por aquel entonces la esperanza de vida al nacer en Europa no llegaba a los 70 años…

En Francia Napoleón III había aprobado una ley de pensiones para funcionarios públicos en 1848, los cuales se podían retirara a los 60 años. Ya en el siglo XX, la ley de pensiones obreras de 1910 crea los sistemas de pensiones por capitalización.

En España también se encuentra una de las referencias legales más antiguas de este derecho. La Comisión de Reformas Sociales de 1883, que se encargó de estudiar qué elementos podían mejorar el bienestar de la clase obrera, sentó las bases para otros derechos como el Retiro Obrero (1919), el Seguro Obligatorio de Maternidad (1923), Seguro de Paro Forzoso (1931), Seguro de Enfermedad (1942) y el Seguro Obligatorio de Vejez e Invalidez (1947).

En Inglaterra, las primeras pensiones generalizadas datan de una ley de Agosto de 1908 gracias a la cual alrededor de 500.000 peronas mayores de 70 años empezaron a recibir un subsidio. La edad para acceder a él se rebajó a 65 años en 1925.

Después de la Segunda Guerra Mundial, la edad de Jubilación bajó de forma generalizada en Europa a los 60 años. Actualmente, siglo XXI, los sistemas de pensiones en Europa están coordinados para que la pensión por jubilación se cobre a mayor edad, desde los 65 años, a medida que la esperanza de vida aumenta.

Referencias:

Las pensiones en Reino Unido.

Las pensiones en España.

Las pensiones en Francia.

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